Agua para todos

23 03 2010

Manifiesto en el Día Mundial del Agua

22 de marzo de 2010

Este año, con el lema “Agua limpia para un mundo sano”, la Organización de las Naciones Unidas propone conmemorar el Día Mundial del Agua, teniendo en cuenta las relaciones entre la calidad del agua y el bienestar humano.

Este llamamiento choca con la realidad de aproximadamente 900 millones de personas que no tienen acceso al agua potable; el 40 por ciento de la población mundial carece de sistemas de saneamiento básico o las casi 10.000 personas que cada día mueren por enfermedades evitables, relacionadas con el agua o con el saneamiento deficiente. Mientras, el acceso al abastecimiento y al saneamiento sigue sin ser considerado como un derecho humano plenamente reconocido, olvidando que el agua es el recurso básico e insustituible para la vida.

La calidad del agua está disminuyendo en todo el planeta como consecuencia de una gestión errónea de los recursos hídricos: han primado los aspectos de la cantidad sobre la calidad del agua, ocasionando una explotación incontrolada de los recursos superficiales y subterráneos y su progresiva contaminación y degradación.

En esta situación, el principio “quien contamina paga” resulta insuficiente. Es preciso desarrollar nuevos enfoques de prevención de la contaminación en sus fuentes, ya que resulta mucho más razonable y económico evitar la contaminación que depurar.

La carencia, en muchos casos, de instituciones públicas suficientemente consolidadas, ha permitido que los usos productivos del agua hayan primado sobre los personales y domésticos que tienen la consideración de derecho humano, todo ello en un contexto de falta de transparencia y participación real de la ciudadanía. Los países en desarrollo y los sectores sociales más empobrecidos y en particular las mujeres son los que más sufren la mala calidad del agua, reflejada tanto por la carencia de sistemas sostenibles de abastecimiento y saneamiento, como por el impacto de las enfermedades relacionadas con el agua y la progresiva degradación de los ecosistemas acuáticos, que afecta especialmente a la biodiversidad. Es muy previsible que este escenario se agrave como consecuencia de los efectos del cambio climático.

Desde la Coordinadora de ONG de Desarrollo – España consideramos que esta situación no es sostenible y que es necesario avanzar en su resolución de forma conjunta y coordinada, contando tanto con los Estados, las organizaciones internacionales, nacionales y locales, como con la sociedad civil en general, teniendo como objetivo la consecución de una gestión pública, transparente, participativa y sostenible de los recursos hídricos, que, sin duda, favorecerá el cumplimiento de los compromisos adquiridos en materia de desarrollo y, especialmente, los Objetivos del Milenio.

En ese contexto, es relevante la iniciativa española de impulsar el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento; entendemos que el funcionamiento de este Fondo debe realizarse con total transparencia garantizando la participación de la ciudadanía y la necesaria rendición periódica de cuentas. Apoyamos decididamente y reivindicamos que las intervenciones financiadas por el Fondo impulsen la gestión pública y participativa de los servicios de abastecimiento y saneamiento, tal y como se establece en sus documentos programáticos.

Por otra parte, y aprovechando la presidencia española de la Unión Europea, pedimos al Gobierno de España:

  • QUE reitere la necesidad de reconocer el acceso al agua y saneamiento como un derecho humano en la línea de lo propugnado por las Naciones Unidas y que la Unión Europea deje de considerar los servicios asociados como un recurso económico, sujeto, por tanto, a las normas del mercado.
  • QUE la Unión Europea apoye las iniciativas de las Naciones Unidas relacionadas con el derecho humano al agua y saneamiento.
  • QUE la Unión Europea establezca una estrategia conjunta para la gestión pública eficiente, transparente y participativa de los recursos hídricos desde la perspectiva del acceso al agua y saneamiento como derecho humano.
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La pobreza atrae los desastres

14 01 2010

Siempre se dice que los desastres se ceban con los más pobres. Cierto, pero no es cuestión de los dioses ni caprichos de la Madre Gea. Un terremoto de la misma magnitud en EE.UU. o algún lugar en un país del “primer” mundo posiblemente no tendría tales consecuencias.

Tomemos como ejemplo el terremoto del pasado 6 de abril en la región italiana de L’Aquila. Magnitud 6,2 con epicentro en la región de Los Abruzos. 299 personas perdieron la vida. Sin embargo, en mayo de 2006 la isla de Java en Indonesia sufrió un seísmo de la misma magnitud que dejó tras de sí 6.234 muertos, 20.000 heridos y 340.000 desplazados (aunque no hay cifras oficiales, en Haití se espera que la cifra de fallecidos sea de 6 dígitos). De hecho, el mismo “fenómeno” natural en algunos lugares podrá ser una catástrofe y en otros se quedará en un simple fenómeno. Un ciclón en mitad del pacífico lejos de cualquier costa no es una catástrofe, pero no hace falta decir que sí lo es cuando azota Centroamérica.

A donde quiero llegar es que no es simple azar ni capricho de la naturaleza que los más desfavorecidos sean los que más sufran estos capítulos. Aquí entra en juego una variable que los especialistas llaman vulnerabilidad.

La teoría es simple. Riesgo = Amenaza * Vulnerabilidad, es decir, corren más riesgos los que más amenazas tienen y los que son más vulnerables. La práctica es lo que hoy vemos en las noticias.

Haití es el país más pobre de todo América, ocupa el puesto 149 según su Índice de Desarrollo Humano, más de la mitad de sus 9 millones de habitantes sobrevive con 1 dólar al día, necesita importar la mayor parte de los alimentos que consume, es un país empapado por la corrupción y sufre continuas embestidas de huracanes y tormentas tropicales.

Ahora es el momento de la ayuda humanitaria. Muchos países acudirán en ayuda, no hay duda y es algo absolutamente necesario. Pero también se sacarán la foto y se colgarán el pin. Y todo lo que cueste la operación a final de año se computa como Ayuda Oficial al Desarrollo, y todos contentos. Me gustaría saber cuantos de los países que enviarán ayuda humanitaria estos días han realizado algún tipo de trabajo permanente en la zona al margen de cualquier catástrofe, cuantos han tratado de reducir esa vulnerabilidad de la que hablábamos. Entiéndanme, estamos de acuerdo que es momento de arrimar el hombro absolutamente, pero como siempre no todo es tan plano como nos muestran las pantallas.

Una vez que Haití vuelva al olvido mediático, esa misma gente que ahora envía la ayuda debería preguntarse por qué siempre son ellos, los más pobres y más desfavorecidos los que sufren las peores consecuencias, si es cuestión de la Madre Gea o los dioses.

No podemos controlar los terremotos, escapa a nuestras manos y responsabilidades, pero no así el dumping que obliga a los campesinos a abandonar sus campos de arroz en Artibonite y emigrar a la capital, las condiciones en las que se hacinan cientos de miles de personas en distritos como Cité Soleil o Martissant, la falta de empleo para la mayor parte de los jóvenes en Puerto Príncipe, los servicios sanitarios que no cubren las necesidades más básicas de la población o la insoportable inflación en 2008 del precio de los alimentos (Miguel Ángel Herrero, director regional de Intermón-Oxfam para Centroamérica y Caribe).





Palabrería contra el hambre

17 11 2009

La globalización que vivimos hoy en día es la globalización del norte, de los ricos. Se supone que la globalización ha de ser un instrumento que solucione los problemas de todos… pero no, es utilizada para solucionar los de los países ricos, no atendiendo a los problemas del sur, que realmente son nuestros problemas y serán los problemas de este mundo y de la gente que venga detrás.

Los 193 países miembros de la FAO adoptaron ayer en Roma una nueva raquítica declaración de intenciones que se quedará previsiblemente en eso, ya que no se contempla la incorporación de fondos necesarios para la lucha contra el hambre, ni fechas concretas que marquen las actuaciones. El senegalés Jaques Diouf, director general de la FAO, deploró también “la ausencia de una fecha límite para erradicar definitivamente el hambre”, la cual había sido establecida en el pasado para el 2025, pero tal objetivo no ha sido confirmado.

Según AFP, la cumbre, convocada oficialmente “para dar un nuevo impulso a la lucha contra el hambre y la desnutrición” tenía como objetivo establecer una nueva estrategia para frenar el aumento del número de personas que sufren la escasez de alimentos en el mundo, que pasó de 850 millones en 2008 a 1.020 millones este año por la crisis económica, aunque el principal hecho a destacar ha sido la ausencia de los líderes de las principales potencias industrializadas.

La ausencia de fondos adicionales para combatir el hambre es notable si se tiene en cuenta que la FAO calcula que se necesitan inversiones por 44.000 millones de dólares al año para reactivar el sector de la agricultura. Se trata de un dinero indispensable para alimentar a los más de 9.000 millones de habitantes que tendrá el planeta en el 2050, y que supone solo una parte del dinero destinado a salvar la banca recientemente.

“Así como el mundo fue capaz de gastar trillones de dólares para evitar el desplome económico, ahora es necesario un esfuerzo similar para evitar un desplome social”, solicitó la mandataria chilena, Michelle Bachelet.

Quería finalizar esta entrada con las palabras que Gabilondo empleó ayer para cerrar las noticias, de las cuales me he permitido tomar el título y que considero muy apropiadas e ilustrativas de lo que hay…

“Sonó el despertador. Es la hora de sacudirse los sueños y volver definitivamente a la realidad. Durante un breve tiempo creímos que algunas cosas importantes habrían de cambiar. No era verosímil que los tremendos informes de los científicos sobre el cambio climático fueran conocidos en vano. Luego, tras el desplome financiero, con el dinero público al rescate de los bancos, y millones de personas en la ruina, nadie dudaba de que serían precisas muchas modificaciones en la economía.

Durante ese breve tiempo, todos parecieron estar de acuerdo en que ni era sostenible la vida en el planeta, ni era sostenible una economía  generadora de unas injusticias de locura. A esa esperanza de cambio le pusimos un nombre: Obama. Pero ha sonado el despertador. Obama no pudo con su Senado. Los Estados Unidos y China nos comunicaron  ayer oficialmente que la cumbre del clima del mes que viene en Copenhague no servirá de nada, porque no podrán alcanzarse acuerdos vinculantes para la reducción de emisiones de dióxido de carbono.

En cuanto los dos países más contaminantes anunciaron que no llegaban a ningún acuerdo, se borraron también el tercero y el cuarto, Indonesia y Japón. Pero así como hacer no se hará, decir sí se dirá. Washington y Pekín nos prometieron que apoyarían un documento abarrotado de objetivos, aunque sin ninguna concreción. Luego, lanzado por la senda del decir, que es gratis, Obama pidió la liberación de la líder birmana San Suu Kyi y hoy ha seguido diciendo. Les ha contado a los jóvenes chinos las maravillas de la libertad de expresión. Mientras tal cosa ocurría,  la cumbre de la FAO en Roma sobre el hambre en el planeta ha reunido a un buen número de mandatarios, pero todos los mandatarios procedían de los países que tienen hambre. Los de los países desarrollados tenían otras cosas que hacer.

Sonó el despertador, sí, pero al despertarnos es cuando de verdad estamos soñando, porque es pura ilusión creer que sin grandes transformaciones nuestro mundo va a poder ser sostenible.”

Iñaki Gabilondo





De los buitres y otras aves carroñeras

17 09 2009

Ahora que la rutina poco a poco vuelve a envolvernos, me he propuesto escribir un poco más (y mejor si es posible) en el blog. Y para comenzar con esta nueva temporada he creído apropiado reflejar una reflexión que, aunque hace ya mucho tiempo que esta presente en muchas cabezas, por desgracia no deja de estar a la orden del día. Para ello me voy a apoyar en un artículo que leí el pasado sábado día 12 mientras volvía de un viaje de trabajo. Se trata de un artículo de opinión de El País escrito por José Vidal-Beneyto, director del Colegio Miguel Server de París y presidente de la Fundación Amela.

Para que os hagáis una rápida idea de por donde van los tiros, el subtitular reza El patrimonio de los 10 más ricos del mundo es superior a la suma de las rentas nacionales de los 55 países más pobres. Así de simple y así de contundente.

No voy a cuestionar aquí el origen de todo esto, ni el sistema… sabemos lo que hay y eso daría para muchas líneas. Pero, creo que merece tomarse un respiro y pensar en esto, especialmente en este momento que muchos de nosotros, nuestros familiares, amigos y conocidos, se han visto golpeados por una crisis como muchos de nosotros no habíamos conocido (y recuerdo que nosotros estamos en el mundo “desarrollado”). Aun así sigue habiendo gente que reúne capitales tan inmensos que llegan a ser absurdos, lo que realmente es algo que no comprenderé nunca.

Hasta qué punto llega ese pensamiento de algunos como para promulgar los “Diez mandamientos para el éxito” (de Dany Robert-Dufour). Perdonarme, quizá no tengo la cabeza estructurada como un economista neoliberal, pero solo leer alguno de los mandamientos que cita el artículo me da mucho que pensar: “tu única guía será el egoísmo”, “violarás las leyes sin que consigan cogerte”, “los otros serán sólo instrumentos para el logro de tus objetivos”…

Pero lo que es la repera es lo que viene ahora, un concepto que desconocía hasta ahora: los fondos buitres: fondos especializados en comprar deudas comerciales de los países más pobres para intentar revenderlas obteniendo unos beneficios importantes. Caso práctico (y real): Zambia tiene una deuda con Rumania de 11,4 millones de euros, que es probable que no cobre a corto plazo. Aparece en escena la financiera internacional Donegal International que le compra esa deuda al país europeo por algo menos de 4 millones de dólares. Más vale pájaro en mano que ciento volando, pensarán los rumanos. La deuda pasa a ser ejecutiva según la Alta Corte de Londres, acumulando unos intereses suficientes como para que luego Donegal pida al país africano 55 millones de dólares. Increíble.

¿Por qué no les dan una pistola y tantas balas como habitantes para que directamente se peguen un tiro? O mejor, que junten cabezas y así podríamos incluso ahorrar munición. Pero claro, no puede ser porque así dejarían de ser rentables (creo que empiezo a pensar como un economista neoliberal).

Tomando las palabras de José y antes de muchos otros: nunca los ricos fueron tan ricos, ni los pobres tan pobres. Más de la mitad de la población mundial se las tiene que apañar con unos 2 dólares al día, y más de 1.300 millones con menos de 1 dólar. Cada 3 segundos muere un niño por causas relacionadas con la pobreza (3 segundos!!! Cuantos habrán muerto antes de que termines de leer esto?) mientras que cada día se multiplica la fortuna de los más ricos.

Termino igual que termina el citado artículo:

¿Qué puede justificar que el patrimonio de las 10 primeras fortunas del mundo sea superior a la suma de las rentas nacionales de los 55 países más pobres? ¿Cuándo dejaremos de tolerar tanta ignominia, cuándo pondremos fin a tanta abominación?





Juegos para aprender

8 06 2009

Quizá alguna o alguno de vosotros os habéis fijado en la nueva página que aparece en la parte superior, justo entre INICIO y SOBRE MI que lleva algunos días ahí. Es una nueva sección del blog donde iré recopilando “videojuegos” usados como herramientas de sensibilización y educación en materias diversas: emergencias, pobreza, desarrollo, etc… Algunos de ellos ya han aparecido antes por el blog, otros no, y espero que la lista vaya aumentando poco a poco (espero alguna aportación vuestra). Nada más, espero que disfrutéis de ellas.

Un saludo





Una excusa menos, una excusa más

20 03 2009

¿Por qué los gobiernos de los estados nunca han llevado a cabo acciones determinantes y decididas para terminar con el hambre en el mundo?

Hay estudios de diferentes organismos que tienen cuantificado ese coste. Entonces, la forma más fácil de achicar balones para los las administraciones era argumentar que tal inyección de dinero debe emplearse preferentemente para otros ámbitos, y que no había fondos suficientes para atender esto, y dejar colgado aquello, y otras del estilo.

Una de las conclusiones que podemos obtener de esta crisis es que seguimos siendo una especie egoísta e hipócrita, y solo nos importan nuestros problemas y no los del vecino de abajo, o del sur en este caso. Dicen que no es bueno comparar, pero me parece cuanto menos curioso mostrar la relación existente entre las cifras necesarias para terminar con el hambre y las empleadas para terminar con la crisis bancaria.

Si me permitís, recapitularemos un poco los acontecimientos que nos han colocado donde hoy estamos, incluyendo algunas cifras. Lee el resto de esta entrada »